domingo, 16 de enero de 2011

Capitulo 8

*Narrado por Almudena*







Me quedé pensando en todo lo que me había dicho. “Aún siento todo lo que sentía, todo” esa frase me hizo reflexionar mucho. ¿quería decir con eso que aún me quería? Pero no sé porque si había estado con Jasmine… aunque mirándolo bien la ha dejado cuando yo he vuelto. Puff ¿por qué tenía que ser todo tan complicado?

Habían pasado dos semanas. Después de aquella larga reflexión decidí llevarme bien con Justin. Estaba volviendo todo a la normalidad, la verdad es que me sentía genial.

-hey petarda! Vuelve a la realidad –todos se rieron

-déjame en paz plasta! –dije roja como un tomate

-¿y si no quiero? –dijo mi hermano con tono chulito

-¿cómo te va con Jamie? –sabía que le jodía que sacara ese tema delante de los demás así que como él no me dejaba pues le atacaba yo

-bien –dijo fulminándome con la mirada

-uy uy! Quien es Jamie? - preguntó Ryan

-nadie

-pues ese nadie parece importante -dijo Chaz

-es su novia -dije

-te avergüenzas de tu novia? - preguntó Chris

-no! Claro que no! Ya sabeis que no soy de esos que se pasan las 24 horas del día hablando de su pareja

-ya pero… -comenzó a decir Justin pero mi hermano lo cortó

-pero nada, vámonos por ahí

Estuvimos todo el día fuera. Fuimos a hacer skate, al cine, al centro comercial…lo típico. Notaba a Justin un poco raro, no sabía que le pasaba pero tampoco me atrevía a preguntarle. Por la noche volvimos a casa y me fui directa a dormir.

Alrededor de la 1 de la madrugada noté como alguien entraba a mi habitación y se ponía a mi lado. Me desperté pero decidi seguir con los ojos cerrados
Justin empezó a acariciarme el pelo

-está tan guapa dormida… -pensó- mi niña, no me he podido olvidar de ti, todos estos días juntos han sido maravillosos, siento no haberte dicho nada esta tarde pero no tengo el valor de decírtelo a la cara. Tengo que irme de gira y cuando vuelva quizás tú ya hayas vuelto con tu padre. Te amaba, te amo y siempre te amaré

Después de que dijera esto noté como sus labios rozaban los míos. No pude aguantarme, cogí su cara entre mis manos y lo besé. Él se quedó sorprendido

-creí que estabas dormida

-lo estaba, pero me desperté

-¿entonces lo has oído todo?

-sí –una lágrima se deslizó por mi mejilla- yo también te amo, no he podido olvidarte, por eso estuve así los primeros días. Joder soy imbécil –me puse a llorar- por favor, no te vayas, no quiero perderte otra vez –le abracé fuertemente

-el vuelo sale mañana a medio día

-¿entonces te vas?

-sí, pero voy a hablar con tu madre para que te deje venirte –sonrió

-¿enserio? –sonreí ampliamente y lo besé – te amo

-yo si que te amo –me besó de nuevo – bueno, será mejor que me vaya, es tarde y tienes que dormir

-quédate a dormir contigo

-no puedo, pero no te preocupes que cuando vengas conmigo dormiremos juntos todas las noches –sonrió, me dio un pico y se fue

Yo me quedé plácidamente dormida soñando con todo lo que podría pasar en el tiempo que estuviera con él en la gira

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